Lo efímero y bello del cometa LOLAWOLF

by • 14 octubre, 2019 • Música, TendenciasComments (0)66

“Who’s the bad ass bitch that nobody heard that everybody heard of?” Bitch, LOLAWOLF (2014)

En los últimos 2 años, hemos visto la aparición de Zöe Kravitz, hija del músico Lenny Kravitz y actriz Lisa Bonet, en proyectos como Mary Jane Watson en Spider-Man: Into the Spider-Verse, Bonnie Carlson en Big Little Lies, Leta Lestrange en la saga de Fantastic Beasts, y próximamente como Catwoman en The Batman (2021). El inicio de su éxito comercial en la industria cinematográfica se deriva de su hiatus del mundo musical. Antes de ser una actriz mainstream, fue parte de una banda indie.

LOLAWOLF fue un proyecto musical protagonizado por Zöe, como vocalista y co-productora, y Jimmy Giannopoulos, productor e instrumentalista. Sus años activos fueron entre 2013 y 2017. Este experimento tuvo un total de 3 proyectos: el homónimo EP (2013), Calm Down (2014), y el segundo, tristemente último, EP titulado EVERYFUCKING DAY (2016).

Contando con colaboraciones frecuentes de Miley Cyrus y A$AP Rocky, este experimento exploró el R&B y el synth-pop, así como la popularización del trap. Canciones como «Dirty Feeling» (2014) y «Real4U» (2016) darían parte del blueprint para el trap pop visto en los últimos años en artistas pop como Miley Cyrus («Mother’s Daughter»), Ariana Grande («7 rings»), Selena Gomez («Fetish»), Joji («SLOW DANCING IN THE DARK»), y Lana Del Rey («Summer Bummer»). Innovadores en su género, abandonaron el proyecto, irónicamente, después del lanzamiento de su sencillo «Baby I’m Dyin’» en 2017. A pesar de ser un proyecto predominante indie en vez de uno comercial, tal como Sky Ferreira y FKA twigs, LOLAWOLF es el perfecto ejemplo de una mezcla de géneros bien hecha; la lírica con el formato del rhythm and blues, con aires al dark pop en cuestiones de producción, y la rítmica del trap abrieron las puertas de muchos artistas con un deseo de cambio en su sonido.

Aunque la misteriosa partida de esta banda dejó a miles de fans esperando más, su despedida fue hecha en buen momento. La segunda mitad de esta década ha sido caracterizado por la falta de innovación en sonido. La industria musical ha optado por ofrecer una mayor cantidad de contenido, forzando a varios de sus artistas más populares en seguir fórmulas cansadas para el éxito comercial, en vez de una mayor calidad. Actos como LOLAWOLF son una linda metáfora a las estrellas fugaces; admirarlos brillar es espectacular, pero su momento es efímero y queda marcado fuertemente en aquellos que lograron observar su brillo. Y tal como dicta la ultima canción de su último proyecto: “It’s risky business. That shit’s risky right?”

Te dejo esta playlist de las mejores canciones (aunque todas son unas joyitas)

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