La cultura negra y su resistencia a través del jazz

by • 23 octubre, 2019 • Cultura, MúsicaComments (0)68

La raza negra la ha tenido demasiado difícil, sin embargo, ha logrado resistir y oponerse

«El otro», «el salvaje», «el inferior», «el irracional», «el malo», «el loco», «el enfermo»…todas estas categorizaciones han sido relacionadas a la raza negra por demasiado tiempo. Lo que implicaba ser negrx se contraponía a la formación de una raza «superior», la blanca.

La raza negra ha sido sometida y obligada a vivir en marginación, en invisibilidad, en la sobreexplotación y en condición de no humanos porque los blancos no los han considerado dignos de representar a la raza «perfecta» ni de obtener las mismas oportunidades y beneficios que ellos.

Ahora, si para los hombres negros esta opresión fue difícil, pensemos en las mujeres negras y de clase social baja. Es brutal todo lo que han debido enfrentar. Las mujeres negras no sólo han sido reprimidas y desvaloradas por el color de piel, además, por el simple hecho de ser mujeres. Han padecido una triple condición de segregación y subordinación. Y lamentablemente, esto sigue al día de hoy en varias regiones del mundo.

Todo esto, provocó el surgimiento del llamado movimiento negritud. En donde se buscaba recuperar la dignidad de las personas negras (no significa ser inferior, no es un insulto); reconocer con orgullo su origen y cultura; plantear una resistencia al creciente racismo y discriminación; y manifestar su historia por sí mismos.

Banda de jazz en los años 20, Chicago.

La música fue una de las formas de acercarse a apreciar la cultura negra, como el jazz. Tuvo sus orígenes en las reuniones de esclavos. Pasando de los burdeles a los grandes salones, del rechazo y la marginación a algo tocado también por los blancos. Ya en los años 20, logró consolidarse como un género musical.

El gran ingenio del jazz fue su mezcla de instrumentos como la trompeta, el clarinete o el saxofón con el piano, la batería o la guitarra. Con eso, logró influir en la creación de otros estilos. Lo otro que ayudó a darle boom en esa época fue el swing (una combinación dada en el momento indicado). La popularización del rock en los 70’s tambaleó y puso en crisis al jazz, pero este supo sobreponerse.

El jazz femenino sigue luchando por reivindicarse

A pesar de ser un estilo musical dominado por los hombres, las mujeres dedicadas a esto (la minoría) lo hicieron espectacular logrando conquistar e inspirar. Estas mujeres supieron hacerse un espacio en donde no eran bien recibidas. Como ser luchonas es una de nuestras características, no se conformaron con el silencio y rompieron la norma.

Ella Fitzgerald y Billie Holiday

Billie Holiday (una de las primeras mujeres negras que cantó con una banda de blancos), Ella Fitzgerald (la Reina del jazz),  Mamie Smith (la primera dama del blues),  Billie Pierce (gran pianista), Thelma Terry (primera mujer en dirigir orquesta de jazz) fueron algunas que batallaron por sacar al jazz femenino de las sombras. Las mujeres negras también tenían algo que expresar (vivían situaciones muy distintas y más fuertes por el género). No sólo los hombres negros tenían el derecho de hacer música.

Con respecto al jazz contemporáneo, me gustaría recomendarles a esta artista que recién descubrí: Laura Kabasomi, mejor conocida como Somi. Una mujer que a través de una combinación de ritmos africanos con soul y R&B transmite la sensación de un jazz armónico y suave, pero poderoso. En cada una de sus canciones puedes apreciar su voz tan delicada, pero con letras que nos hablan sobre la condición afroamericana en EU y África.

Somi busca plasmar en su música lo que percibe a través de sus propios ojos. Sus dos álbumes más recientes me sorprendieron por la intención que tuvieron detrás. En The Lagos Music Salon (2014) ella te narra durante 18 canciones lo que vivió en Nigeria (toca el tema de la condición de la mujer en ese país). Y en Petite Afrique (2017) retrata las experiencias de los inmigrantes de africanos en Harlem (la «pequeña África» de EU).

En lo personal, sus canciones y su ritmo me parecieron algo excepcional. En cuanto reproduje la primera, me seguí con todas las demás; fácil estuve durante dos horas escuchándola (no es broma). Por último, les dejo aquí una de sus canciones, «Two Dollar Day», para que entiendan a lo que me refiero.

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