Ed y Lorraine Warren

La verdadera historia de Ed y Lorraine Warren

by • 1 julio, 2019 • Cine y Series, En IdeasComments (0)99

Con el estreno de Anabelle 3: Regreso a casa, el matrimonio Warren comenzó a ser el tema de conversación… otra vez.

A pesar de que no son los protagonistas de la tercera entrega de la saga de la muñeca diabólica, han sido los principales elementos que le dan vida y forma al universo de terror de El Conjuro, del director James Wan.

Pero, ¿qué tanto sabemos de ellos?

Ed y Lorraine Warren, uno de los matrimonios más famosos del mundo y del momento, era una pareja que se dedicó a resolver y estudiar numerosos casos paranormales en Estados Unidos.

Ed y Lorraine Warren

Parecían un matrimonio completamente normal, pero su afición era un poco extraña para los ojos de muchos, pues se dedicaban a “cazar demonios”.

Antes de casarse, Ed Warren cumplió su deber como soldado y fue a luchar a la Segunda Guerra Mundial. Durante su travesía por el Atlántico norte, el barco se hundió pero el fue de los únicos sobrevivientes.

Ed y Lorraine

Tuvieron una hija a la que llamaron Judy y además de dedicarse a la demonología, Ed decidió que quería ser artista, y lo que más le gustaba era pintar retratos de casas… casas que estaban “poseídas”, “embrujadas, o como él les llamaba, encantadas.

Desde pequeño, Ed Warren estaba tan fascinado con las casas encantadas y embrujadas porque él había crecido en una.

Durante varias entrevistas, el señor Warren ha contado que durante su infancia, a las dos o tres de la mañana, cuando ya toda la familia dormía, las puertas de su armario se abrían y de él surgían luces flotantes con rostros que se le quedaban viendo intensamente.

El rostro que más se le mostraba era el de una mujer anciana que estaba muy enojada. La habitación se enfriaba, se escuchaban susurros, y Ed salía corriendo a la cama de sus padres, temblando entre las sábanas.

Había crecido sin entender qué era aquello y dedicó su vida adulta a encontrar una explicación.

Para Lorraine eso no fue un problema. De hecho, sorprendió a Ed increíblemente, pues no sólo podía verlos sino también tenía la capacidad de hablar con ellos, Lorraine era medium.

Los dos se morían de ganas de pasar el resto de sus vidas juntos e investigando casas encantadas. Pero a Lorraine no la dejaba descansar una duda: ¿cómo le iban a hacer para que la gente confiara lo suficiente en ellos y los dejaran entrar a sus casas “infestadas”?

Esto era lo que hacían: Ed se sentaba frente a las casas para pintarlas y en su lienzo trazaba lo que alcanzaba a ver. Pintaba las misteriosas figuras que surgían de las puertas y ventanas.

Después Lorraine se acercaba al dueño de la casa, que seguro se preguntaba durante horas, qué era lo que estaban haciendo esos jóvenes extraños allí, y le ofrecía el cuadro.

Muchos dueños, horrorizados, dejaban que Lorraine y Ed entraran a su casa. No les fue nada mal porque muy pronto, en 1952, formaron la New England Society for Psychic Research.

Ed y Lorraine

El caso Perron

Roger y Carolyn Perron compraron la casa de sus sueños en los meses de invierno de 1970. Lo que no sabían, es que esta casa iba a estar llena de presencias espeluznantes.

Como mucha gente, estaban muy contentos de estar viviendo en una casa llena de historia y estaban ansiosos de criar a sus cinco hijas en un lugar tan especial. Pero la realidad es que la casa estaba llena de sufrimiento y muerte.

Casa Perron

Una vez que la familia Perron empezó a vivir en la casa, comenzaron a ocurrir situaciones más allá de lo comprensible.

“Era un lugar impresionante, empezamos a sentir las presencias en cuanto nos mudamos a la casa. La verdad es que ocho generaciones de familias vivieron y murieron en esa casa antes de nuestra llegada, y algunos de ellos nunca se fueron”, según explico Andrea, la hija menor del matrimonio Perron.

Todo lo que se refiere a experiencias con fenómenos paranormales en una casa, parecía estarle sucediendo a la familia Perron.

Objetos que se movían solos, misteriosos golpes en las puertas, o extraños susurros durante toda la noche. Según explicó la familia, lo más aterrador era el sonido de algo que tenía la costumbre de golpear la puerta principal de la casa por la noche, despertando a toda la familia.

El matrimonio Warren investiga el caso.

Después de sufrir todo estos episodios, que en algunos casos eran violentos, Roger y Carolyn Perron se pusieron en contacto Ed y Lorraine Warren, quienes llevaron a cabo una investigación para poder ayudar a los Perron.

Perron Family

Durante una sesión de espiritismo, algo salió ciertamente mal, despertando y evocando una terrible presencia, que la señora Warren llamaba Bathsheba.

A pesar de la ayuda de Ed y Lorraine Warren, acabaron perjudicando a la familia. Los Perron se quedaron en la casa durante diez años más antes de poder irse definitivamente, pero los horribles fenómenos que ocurrieron dentro de las paredes de la casa se quedaron con ellos para siempre.

Si te suena este caso es porque el joven director James Wan, intentó plasmar estas experiencias en su película, “Expediente Warren: The Conjuring”

Alcanzados por la fama

Poco a poco, los Warren se convirtieron en estrellas mediáticas, reconocidos internacionalmente, por lo que continuaron investigando casos a lo grande, que casi siempre reunían las siguientes tres características:

  1. Los propietarios de las casas «embrujadas» que le pedían ayuda a los Warren eran, como ellos, devotos católicos.
  2. Los Warren narraban sus aventuras en programas televisivos y siempre acababan publicando algún libro relatando la terrorífica historia.
  3. Los aterrorizados propietarios se llevaban un tercio de los beneficios editoriales.

Eso sí, los Warren no pedían dinero a nadie por limpiar su casa de demonios, solo pedían lo necesario para cubrir los costos de desplazamiento.

Se hicieron ricos gracias a sus charlas en universidades, a sus libros y a los derechos por llevar a la pantalla al menos dos de sus casos investigados (aparte de Amityville).

Su fama fue tal, que fueron representados por William Morris, la agencia más importante de management de Hollywood y en cuyos pasillos se cruzaban con Whitney Houston, Clint Eastwood y John Travolta.

El caso sospechoso del hombre lobo

Las Warrens afirman haber exorcizado a un «demonio hombre lobo» en 1983. Bill Ramsey, dijo haber sido mordido por una misteriosa criatura y le decía a la gente que era un lobo.

Los acontecimientos que rodean este caso se describen más adelante en un libro escrito en 1991 por los Warrens, Hombre lobo; una historia verdadera de la posesión demoníaca.

Libro Warren

Sin embargo, ninguna foto o pruebas de vídeo estuvo disponible para confirmar la posibilidad y el razonamiento que Bill Ramsey fue, de hecho, poseído por un demonio de tipo hombre lobo o espíritu maligno. El caso sigue lleno de preguntas y escepticismos.

El museo de lo oculto

Como muchos sabrán, existe un museo que contiene, según aseguraba la pareja, los objetos poseídos de las personas que ayudaban, entre estos la famosa muñeca que dio origen a las cintas de Annabelle, aunque para las películas no se utilizó a la original, pues aparentemente no causaba miedo.

Anabelle Warren

Tras el deceso de Ed en 2006, Lorraine era la encargada de administrar el aterrador lugar, sin embargo ella falleció el 18 de abril de este año y mucho se preguntan qué pasará con el museo que resguarda objetos “embrujados” de los diversos casos que investigaron los Warren.

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