Coco, y el afán de mostrar el día de muertos como única celebración nacional [Reseña/Crítica]

by • 30 octubre, 2017 • Cine y TV, Cultura, EspecialesComments (0)238 •

Animación: 95%

Trama: 90%

Soundtrack: 90%

Desenlace : 90%

Calificación Final: 91

TOTAL:

Si algo hemos aprendido del cine norteamericano, es que toman la celebración de día de muertos como si fuera la única tradición que festejamos en el país; cintas recientes como “Batman V Superman“, “Érase una vez en México“, “El Libro de la Vida” y “007: Spectre” (siendo esta última la responsable por la que cada año se haga un desfile en el Paseo de la Reforma) han sido claras referencias para mostrar, aunque sea en una pequeñísima parte al público mundial, lo que es honrar en México a las personas que ya no habitan en este plano existencial. Pixar no se quiso quedar atrás y tomando gran parte de guiños de la cinta animada “El Libro de la Vida” nos trae “Coco“, su forma de mostrarle al público infantil y no tan infantil lo que es venerar y respetar a nuestros antepasados.

La película nos cuenta la historia de un niño llamado Miguel, que tras una introducción muy al estilo de “Up“, nos traslada a algún poblado de México, donde este niño y su familia se han dedicado a la zapatería, profesión que fue elegida por su tatarabuela Imelda después de que ella se quedara sola con su hija Coco (bisabuela de Miguel) para salir adelante. Miguel, que es un niño inquieto, no quiere ejercer la misma profesión familiar y su único sueño es ser uno de los músicos más reconocido del país, como lo fuera el famosísimo músico y actor Ernesto de la Cruz después de que éste muriera en un accidente dando un show. Así que el legado que deja Ernesto al mundo, en especial a Miguel, es seguir luchando por los sueño tratando de que cada quien “Viva su momento“.

Tras una inocente travesura, Miguel queda atrapado en el mundo de los muertos donde conoce al resto de la familia Rivera, como a la misma Mamá Imelda quien siendo la matriarca de la familia, fuera la responsable también de que prohibiera que algún otro integrante de los Rivera interpretara música, haciendo más difíciles las cosas para Miguel de convertirse en músico y de poder regresar al mundo de los vivos. En esta aventura conoce a Héctor, un simpático muerto que lo único que quiere es visitar el mundo de los vivos para ver aunque sea por una vez a sus seres queridos. Así que tras un entroncado viaje, Miguel y Héctor se las ingeniarán para poder ayudar a Miguel a regresar a su mundo y con esto, ayudar a Héctor a que él también visite a sus familiares.

Conclusiones

Pixar es una de esas casa productoras que denotan los pasos agigantados que dan con cada película, si bien tienen algunos tropiezos con cintas que no son del agrado del público en general, como la más reciente de “Cars 3” o con historias nuevas como la de “Un Gran Dinosaurio“, al menos no dejan de impresionarnos con el apartado gráfico que tienen con cada entrega. Por otro lado el cliché del cliché de contar una historia situada en las festividades de día de muertos, a nosotros los mexicanos, no nos impresiona del todo, pero algo es un hecho: Pixar sabe contar historias.

Tras los cinco años que llevó la creación de “Coco“, el equipo de Lee Unkrich (Director/Escritor) analizó muy bien lo que es celebrar el día de muertos en el país, junto a otros pequeños factores como las tradiciones rurales, el significado de la ofrenda, lo que son los alebrijes, nuestra música tradicional, el cine de oro y el valor que le damos los mexicanos a la familia. Es el conjunto de todos estos puntos los que le dan el significado a toda la historia. El día de muertos es sólo un pretexto para mostrar el verdadero mensaje de la película, que es el amor que le tenemos los mexicanos a nuestros seres queridos, no por nada varias son las anécdotas de los extranjeros que cuentan que nuestro pueblo es muy caluroso con sus similares.

Está demás decir que “Coco” es hermosa visualmente, musicalmente es otro factor que sobresale con pequeñas melodías típicas del país como el mariachi, y los otros pequeños guiños como las tantas celebridades que aparecen son muy divertidas, siendo Ernesto de la Cruz un referente muy grande a Pedro Infante.

¿Qué más puedo decir? Esta es una película de Pixar hecha con mucho amor y respeto al país, que te rompe el corazón en los últimos minutos y te deja el mensaje bien clavado en el alma. Hacía mucho que Pixar no se lucía con una historia, que si bien no es original, tienen toda su esencia convirtiéndose en un clásico inmediato del cine infantil.

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