Baby (El Aprendiz del crimen), y la película que ya había visto [Reseña/Crítica]

by • 15 agosto, 2017 • Cine y TV, Cultura, EspecialesComments (0)165 •

Banda Sonora: 100%

Actuación: 90%

Trama: 85%

Desenlace: 85%

Calificación final: 90

TOTAL:

Qué bonito es cuando una película te atrapa musicalmente desde los primeros minutos. “Baby”, por si no lo habían imaginado, es un cuasi sucesor espiritual o un tributo a aquellas aclamadas películas de conductores expertos como lo fueron “Driver” (1978) y “Drive” (2011), en donde este último también presentaba uno de los mejores soundtracks en una película de drama/acción.

Escrita y dirigida por Edgar Wright, mejor conocido como el tipo que acertó en llevar “Scott Pilgrim” a la pantalla grande, nos trae la historia de… llamémosle Baby (Ansel Elgort), un joven que tras un accidentado encuentro con Doc (Kevin Spacey) es reclutado por él como conductor de escape de robos organizados después de ver el talento que el famoso Baby tiene tras el volante. Sin más, la primera escena es adrenalina pura y suficiente para hacer entender al espectador que este filme será un musical sin ser un musical, explico: Baby padece de Tinnitus desde que era muy pequeño y su única forma de sobrellevarla es escuchando música todo el tiempo; el amor a este 4° arte fue heredada gracias a su madre quien era cantante, y su gusto por, no sólo escuchar música, sino HACER música se muestra en cada toma.

El guión es concreto, y si algo aprendimos de Tarantino con “Reservoir Dogs” es que basta sólo una conversación simple entre los personajes para comprender la psique de cada uno de ellos. Cada actuación es precisa y cada personaje padece de sus propios trastornos, ya sea con Kevin Spacey haciendola de… Kevin Spacey (o Frank Underwood), Jon Hamm como el tipo calculador, Jamie Foxx como el valemadrista douchebag, o Eiza Gonzáles la que alguna vez fuera fea y después de varias visitas con el cuchillo se convirtió en la mujer que le dijo a Belinda: “¿Eso es salir en Hollywood? ¡¡¡ESTO ES SALIR EN HOLLYWOOD!!!”.

Musicalmente ya mencioné que es una delicia, donde después de abrumarnos con sonidos clásicos de musicales como el pop y el jazz de “La La Land“, aquí nos enfocamos más en el soul, el funk, las baladas de los 60’s, el blues y un poco de punk; todo esto para darle esa personalidad a Baby de que disfruta lo que hace sin importar cómo resulte.

Es verdad que Edgar Wright pudo haber tenido alguna clase de inspiración de “Driver”, como con Winding Refn al hacer “Drive”, pero lo que es un hecho es que el concepto de Wright de contar una historia sobre un conductor de escape melómano ya existía desde hace mucho tiempo y para muestra el siguiente videoclip musical del 2003 que él mismo dirigió.

Conclusiones

“Baby” es una de esas películas irónicas que, sin ser originales, son muy refrescantes de ver. Es verdad que la referencia más exacta que se nos viene a la mente al ver el trailer es Ryan “quepo” Gosling en “Drive”, y podrían existir muchas similitudes en ambas cintas como la violencia injustificada de las que ambas se mofan; aunque como lo mencioné, Wright ya tenía el concepto 6 años antes de que Refn sacara “Drive” y lo pudo plasmar 6 años después del trabajo de Refn. El personaje de Ansel Elgort es diametralmente opuesto al de Ryan, símplemente porque Baby tiene sentimientos más humildes dado a los problemas familiares que le acontecieron cuando era pequeño, y por otro lado el grado de antagonismo y soberbia del personaje de Ryan se notaba cada que se ponía los guantes antes de manejar.

Por supuesto que “Baby” es una buena película, una buena película actual de como lo fue “Drive” hace seis años. Es por ello que “Baby” se podrá convertir en algunos años en otra película más de culto como las sabe hacer Edgar Wright.

Nota: Qué feas son las tomas CloseUp a la desnalgada de Eiza González… -_-

 

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