Soundtrack La La Land: lo bueno, malo y feo

by • 2 febrero, 2017 • Cine y TV, Columnas, En Ideas, MúsicaComments (0)1061

¿Alguna vez se han enamorado de una película por haber escuchado el soundtrack primero? A mi me pasó con “500 days of summer, conocí primero el soundtrack que escuché hasta el cansancio y cuando por fin llegó la película a México, mi experiencia en el cine fue completamente única, las escenas tuvieron un sentido más profundo. Intenté hacer lo mismo con “La La Land” pero no me impactó de la misma manera, sin embargo, este caso es un tanto distinto ya que la película es más musical que el filme de Zooey Deschannel. El soundtrack de “La La Land” termina de cobrar sentido hasta que ves la película, porque las letras en realidad tienen como base la historia; sin embargo no me meteré con la historia o las actuaciones de Ryan Gosling y Emma Stone, sólo con la música que tiene un papel gigantesco en esta cinta. Del soundtrack podemos destacar lo bueno, lo malo y lo feo.

Lo bueno

You-Love-Jazz-Now-Composer-Justin-Hurwitz

La mayoría de la película gira en torno a la canción City of Stars, pues la escuchamos en muchas escenas con variaciones y fragmentos específicos. Esta pieza está nominada al Oscar, con la versión interpretada por Emma y Ryan, y el genio detrás de esta pieza que después se convierte en el fondo del 80% de la película es Justin Hurwitz.

Justin Hurwitz nos hace sentir el jazz, logra plasmar las distintas tonalidades que puede tener este ritmo para representar todos los sentimientos que se ven reflejados en los personajes. Sus mezclas de piano, bajos y batería nos llenan el oído con la más inmensa alegría que causa el enamoramiento, con la frustración más enardecedora, con la nostalgia más deprimente. No por nada es la segunda vez que trabaja con Damien Chazelle dando vida a historias rodeadas de jazz (la primera: “Whiplash). Si después de ver la película olvidamos los colores, los ojos gigantes de Emma Stone y las coreografías, prestando sólo atención a la música de Justin, la banda sonora se vuelve más grande que el soundtrack ya que se perciben tantos detalles que hacen cada pieza hermosa. Ejemplo: Boise.

Por su parte Audition (The Fools who dream) es la canción favorita del mismo Hurwitz, ya que la considera la más pura por ser simplemente a piano; en cuanto a la letra, es muy emotiva y es el equivalente a I dreamed a dream de Les Mis aunque por razones evidentes de la historia no llega a tanto dramatismo pero la intención y el mensaje son básicamente los mismos. La canción es simple pero sólida, si no fuera fuerte (aguas! Spoiler alert!), se hubiera necesitado más que una toma de Emma Stone ahí parada cantando sin hacer más que entonar la letra.

Lo malo

Another Day of Sun, Someone in the crowd y A lovely night. Todas son canciones típicas de musical y son lo que presenciamos en los primeros minutos de la película. No considero que haya sido lo más atinado, ya que al ser el minuto uno, le da un peso muy fuerte a estas canciones, es la manera de decir: “prepárate para percibir esta intención a lo largo de dos horas” cuando en realidad la película evoluciona muy distinto.

Lo feo

Start a Fire es lo feo hasta en la historia, ya que es la canción que representa a la música vendida, a lo comercial contra lo artístico, y para confirmar esta idea, quien interpreta esta canción es John Legend, figura de la música pop actual. En realidad es lo feo porque estuvo pensado para ser así, lo cual… lo convierte en algo bueno por cumplir su objetivo (¿o no?).

En general, el soundtrack cumple su misión, mientras que la banda sonora es la que en realidad termina de darle magia a “La La Land”, porque más allá de potencializar la historia, las actuaciones y la fotografía, le da identidad a la cinta.

Facebook: Cyn Espino

Twiiter: @cynthia_espino

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