Café Tacvba, y la ingrata decisión de ser políticamente correctos

by • 24 febrero, 2017 • Columnas, En Ideas, MúsicaComments (0)793

La música siempre ha sido un referente claro para identificar el tipo de cultura que tiene un país. Nos guste o no, mucha gente siente orgullo cuando de presumir los sonidos típicos de su nación se refiere, tal es el caso de la canción “Cielito Lindo” que en el lugar donde se encuentre un mexicano fuera de su país, termina cantando, aunque no nos sepamos la letra o nos guste ese género de música (me incluyo). Hemos quien aborrecemos la música ranchera aunque sea la música representativa de México, conozco a argentinos que se deslindan del tango o a cubanos que nunca han bailado un son; pero todo esto no quita que la música sea un identificador que representa muchas veces las diferentes culturas, ideologías o hasta credos de un país que dan la vuelta al mundo para dar a conocer sus diferentes conceptos en cada rincón del planeta. Pero ¿qué pasa cuando la sociedad logra darle una connotación negativa a una canción?

Desde que la música llegó a tener un impacto global, se ha tratado de vetar/censura canciones que han herido susceptibilidades en algunas sociedades que luchan por el bien común, afectando casi a naciones enteras, como pasó en México aproximadamente hace unos 30 años con la canción más icónica del emblemático grupo español Hombres G con “Sufre mamón” que para no ofender a las masas y a los medios, que en ese tiempo luchaban por engendrar los buenos valores a sus consumidores más fieles, prefirieron cambiar la letra por “Sufre Ramón” para así safarse del ped… problema para que su música se siguiera escuchando de este lado del continente. Y sólo por dar un ejemplo de lo que los españoles pasaron aquí, símplemente por tener un vocabulario más simplista, y al mismo tiempo, abierto que el nuestro.

Luego, a mediados de los 90’s, surgieron bandas de rock en el país capaces de tocar fibras sensibles y llegar a extremos donde muchos otros sólo se quedaban mirando. Por supuesto me refiero a Molotov como el principal representante de este movimiento que marcaba un cambio en la forma de componer música, dejando a un lado las historia de amor o desamor para meterse de lleno a los problemas que afectaban al país como una nueva forma de mostrar nuestra cultura moderna, fuera de todos nuestros escritores, poetas o pintores famosos, y metiéndose de lleno contra políticos, televisoras, comunidades, o hasta naciones enteras; y no digo que fueran los primeros en hablar de esto mediante la música (ahí estaba el festival de Avandaro que propuso un espacio para bandas con protestas musicales), pero sí en expresarlo mediante un lenguaje poco ortodoxo e incómodo para los medios, siendo la banda que abrió una brecha en la nueva forma de expresarse diciendo las cosas como realmente se dicen en el país, convirtiéndose en un exponente real para mostrarle al mundo el cómo vive, cómo habla, cómo es y a qué se enfrenta un mexicano en la actualidad. (Ref. Ver DVD del concierto “Desde Rusia con amor” y el documental “Gimme The Power”).

MemeMolotov

Entonces ahora mostramos la música como una mezcolanza de lo que escuchamos los mexicanos, y he aquí el punto al que quería llegar. Café Tacvba fue otra de esas bandas de rock de los años 90’s que siempre se ha caracterizado por ser el folklore musical representativo del país, que en su repertorio histórico tienen canciones que van desde el huapango, son jarocho, un poco de cumbia, danzón y hasta el norteño, y con esto, el grupo se ha ganado el cariño de todos sus adeptos por trascender y experimentar en conceptos y géneros por tantos años. Si bien reconozco que la banda sigue en pie gracias al concepto que cimentaron desde sus inicios, con canciones que son emblema base, son los mismos temas que muchos de nosotros, sin ser aún sus fieles seguidores, cantamos con aprecio, gusto y nostalgia. Es un hecho que la banda a cambiado mucho de quince años para acá y varios de sus últimos sencillos no son ni la mitad de memorables que sus primeros éxitos, por ende, la decisión que tomaron estos días de cuasi “desafanarse” de un tema cajón de su trayectoria musical, es algo absurdo de ignorar como de aceptar.

La Ingrata” fue un tema compuesto por Meme a su corta edad (a inicios de la banda) como una mofa, burla, parodia, y también, como tributo a los corridos norteños mexicanos que hablan de despecho, rencor, y sí, odio -con letras mayúsculas- (no lo niego, este país siempre ha sido machista, pero poco a poco hemos estado cambiando eso), pero aún así “La Ingrata”, sea lo que sea, es un himno para todas esas veces en las que estamos eufóricos y con ganas de desahogar el sentimiento de un amor no correspondido (aplicado para mujeres y hombres por igual), sí, puede hablar de machismo, violencia de género y femicidio (“Por eso tendré que obsequiarte un par de balazos pa’ que te duela“), pero no conozco absolutamente a nadie que la cante y que trate mal a una mujer, y si lo hace, por su puesto que ese comportamiento será por una educación no adquirida que por una canción pitera; no lo mal entiendan, claro que es inaceptable estas actitudes y es algo que se debe erradicar, no solo en el país, sino en el mundo a donde existan estos casos, pero esto no va a ocurrir por dejar de cantar una canción, y para mi, este sencillo va más allá que el acto violento, va por la referencia musical y por cómo Meme quiso componer un tema para que fuese interpretada en un bar con amigos y confidentes como cualquier otra canción de José Alfredo Jimenez, Chavela Vargas o hasta de José José, por mencionar algunos.

MemeCafé

Ya lo dije, la música es un referente cultural de un país, y los Tacvbos es el ejemplo más claro de esto (aunque nos pese a muchos), pero tomar esta decisión es aceptar que esta canción realmente influye al individuo a ser violento más que de hacer homenaje a un estilo de música típica de nuestro país. Y mi inconformidad radica en la gente que hoy acepta y celebra esta decisión por parte de la banda, cuando se sabe la canción, la canta extasiada y anteriormente nunca se había quejado de ello. Por eso, y antes de hacer pataleta, recuerden bien que “Puto” no habla de homosexualidad sino de ser una persona cobarde, “Vendedora de caricias” no fomenta la prostitución sino que es una carta de amor a una mujer con la profesión más vieja del mundo, “Corazón loco” no incita a la infidelidad sino que habla de “cómo se pueden amar dos corazones tan tranquilamente“, “Every take you breath” no habla de amor de jóvenes sino de stalkear (acosar) a tu ex, “Ojalá” es una oda a Fidel Castro, “Lucy in the Sky with Diamonds” sí habla de estupefacientes y narcóticos, y “Gavilán o Paloma” es la historia de un hombre que descubre que su ligue de una noche resultó ser travesti… wait, khé?

MemeKhe

Eriko V.

@Eriko_Loco

Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0

Noticias relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *